La familia

¿Porque formamos familias? En nuestra sociedad todo debe ser eficaz. Con pocos recursos se debe lograr el máximo resultado en el tiempo más corto. Pero con esta forma de pensar el trabajo con niños no es perdurable o duradero. Una investigación realizada en la ciudad de Bogotá, mostró que los hijos e hijas de niños y niñas rehabilitados de la calle, volvieron a ser niños de la calle. ¿Por qué? Porque los ex-niños de la calle crecieron en un hogar institucional. Por esta razón, no soñamos tener un hogar grande con tantos niños, sino, hogares pequeños en los cuales los niños y niñas encuentran una familia.

 

Ambiente familiar. Una relación de confianza con padres y hermanos de crianza, que deja huellas imborrables en los corazones de niños y niñas, lo cual los marca de manera positiva para toda su vida.


Modelos paternales. En una familia funcional los niños se orientan con el ejemplo de su padre y madre. Ellos aprenden como vivir en un matrimonio saludable.

 

Hermandad. Los niños y niñas experimentarán de primera instancia qué significa cuidarse el uno al otro y a aceptar a los demás con todas sus fortalezas y debilidades, pedir perdón y perdonar a los demás. Así todos trabajan en sus debilidades y crecen en carácter.

 

Atención personalizada. Invertimos con mucho amor nuestro tiempo y nuestro corazón en la atención individual de cada niño y niña. A través de nuestro acompañamiento y cariño devolvemos a cada niño y niña su autoestima, su valor y así fortalecemos su identidad.

 

Relaciones y contactos importantes. Mantenemos buenas e importantes relaciones con un personal interdisciplinario, que nos ayudan a mejorar los procesos y la formación de los niños y niñas.